Bailar

Raíces de la contradanza y la habanera en el danzón

Cómo una danza de salón europea se criollizó en Cuba hasta convertirse en el género madre del danzón

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El danzón, reconocido hoy como el género y el baile oficial de Cuba, se sitúa al final de un largo proceso de criollización musical y no en su comienzo, pues surgió de la más antigua contradanza cubana, una forma llamada también habanera o simplemente danza.[1] Comprender sus raíces exige situarlo en la Habana y Matanzas del siglo XIX, donde el repertorio de salón europeo chocó con las sensibilidades rítmicas afrocubanas. En aquel siglo la contradanza fue, por un margen considerable, la música cubana más predominante y distintivamente nacional, y funcionó como el género más generativo de la época, engendrando formas que más tarde definirían la reputación de la isla en el extranjero.[2] Donde el siglo XX celebraría el son, el mambo y el cha-cha-chá, el XIX perteneció a este elegante y sincopado baile de pareja.

El linaje de la contradanza era plenamente transatlántico antes de volverse cubano. Sus antepasados se hallaban en el country dance inglés y en la contredanse francesa, formas coreográficas que circulaban por las cortes y los salones europeos, y el género probablemente fue llevado a la isla por los españoles, que gobernaron Cuba durante casi cuatro siglos y aportaron muchos miles de inmigrantes.[3] Los estudiosos señalan canales de transmisión adicionales que complican cualquier relato de origen único: la breve ocupación británica de la Habana en 1762 pudo haber sembrado en parte la forma, mientras que los refugiados haitianos que huían de la revolución de 1791 a 1804 trajeron una kontradans franco-haitiana portadora de su propia síncopa criolla.[4] Estas llegadas superpuestas significaron que el baile que arribó a las pistas cubanas nunca fue una importación europea prístina, sino ya una tradición estratificada y móvil.

Lo que distinguió a la contradanza cubana de sus modelos europeos fue la huella decisiva del ritmo y la danza africanos. A medida que el repertorio de salón pasaba a manos afrocubanas, las danzas de origen europeo adquirieron rasgos estilísticos que produjeron una fusión genuina y no un mero trasplante, con rasgos musicales africanos que afloraban como complejos contrarritmos instrumentales expresados a través de los patrones escalonados del cinquillo y el tresillo.[5] Este sustrato rítmico no era incidental, sino constitutivo de la música cubana en general, cuyos géneros se entienden convencionalmente como productos sincréticos de elementos africanos occidentales y españoles en los que sobrevive poco de la exterminada tradición indígena de la isla.[10] La capacidad de oír y moverse a varios ritmos simultáneos sin perder un pulso estructurado, sostienen los estudiosos, refleja profundas herencias polirrítmicas africanas que impregnan no solo la música cubana, sino la práctica caribeña y la latinoamericana en sentido amplio; Fernando Ortiz célebremente localizó la originalidad de la música cubana precisamente en esta creación mestiza de tangos, habaneras, danzones, sones y rumbas.[7]

La importancia de la contradanza reside tanto en sus descendientes como en ella misma. De esta única raíz se ramificaron la habanera que más tarde adornaría la ópera y la música teatral europeas, las figuras de la danza del masón de la tumba francesa y, más remotamente, el mambo y el cha-cha-chá que evolucionaron del sucesor directo de la danza, el danzón.[6] Algunos estudiosos llevan la genealogía aún más lejos, al sostener que incluso rasgos del baile de la salsa moderna derivan de figuras de la contradanza, y que las raíces del propio son, atribuidas convencionalmente a la música folclórica rural del oriente de Cuba, podrían buscarse mejor en las contradanzas urbanas de la Habana y Santiago de la década de 1850, una afirmación que exigiría revisar la historiografía estándar de la música cubana.[11] Tales argumentos siguen siendo objeto de disputa, pero indican cuán central fue esta única tradición para la producción posterior de la isla.

La rama de la habanera en particular llevó la estirpe mucho más allá de las costas cubanas. A lo largo del Río de la Plata, el tango que tomó forma en la década de 1880 se nutrió explícitamente de la habanera hispano-cubana junto con la milonga argentina y el candombe uruguayo, lo que demuestra que la célula sincopada de la contradanza viajó como una idea rítmica portátil por el mundo atlántico.[9] Esta difusión fue coherente con el ascenso más amplio de la música cubana en el siglo XIX, pues desde aquel siglo los géneros de la isla habían sido enormemente populares e influyentes, contribuyendo a una notable variedad de estilos musicales por toda América Latina, el Caribe, África Occidental y Europa.[13]

Hacia finales de la década de 1870 la larga evolución había producido un género reconociblemente distinto. El danzón que cristalizó a partir de la contradanza asumió el carácter de un baile de pareja lento y formal, escrito en compás binario, que exigía un juego de pies preciso en torno a tiempos sincopados e incorporaba pausas serenas durante las cuales las parejas permanecían de pie escuchando virtuosos pasajes instrumentales ejecutados por una charanga o un conjunto típico.[12] Donde la antigua contradanza había sido un asunto de salón relativamente vivaz, su descendiente puso en primer plano el refinamiento, la contención y el despliegue instrumental, marcando un cambio tanto en la coreografía como en el entorno social. Esa transformación no separó al género de su ascendencia; antes bien, el danzón conservó la síncopa cargada de cinquillo y la fusión europeo-africana que había heredado, llevándolas hacia los géneros del siglo XX —el son, el mambo y el cha-cha-chá— con los que más tarde interactuaría.[1] La contradanza y su variante, la habanera, funcionaron así menos como un preludio aislado que como el cimiento rítmico y coreográfico duradero sobre el cual se construyó posteriormente buena parte del baile popular cubano y, en efecto, atlántico.[6]

Referencias

  1. 1.Danzón - Wikipediaen.wikipedia.org, lead
  2. 2.Cuba: From Contradanza to DanzonPeter Manuel, CUNY Academic Works (City University of New York), 2009, p.1
  3. 3.Danzón - Wikipediaen.wikipedia.org, origins
  4. 4.Danzón - Wikipediaen.wikipedia.org, origins
  5. 5.Danzón - Wikipediaen.wikipedia.org, origins
  6. 6.Cuba: From Contradanza to DanzonPeter Manuel, CUNY Academic Works (City University of New York), 2009, p.1
  7. 7.Polyrhtythmia in the Music of CubaTania Vicente León, Diagonal An Ibero-American Music Review, 2016, intro
  8. 8.Danzón - Wikipediaen.wikipedia.org, description
  9. 9.Tango - Wikipediaen.wikipedia.org, lead
  10. 10.Music of CubaWikipedia contributors, Wikipedia, lead
  11. 11.Cuba: From Contradanza to DanzonPeter Manuel, CUNY Academic Works (City University of New York), 2009, p.1
  12. 12.Music of CubaWikipedia contributors, Wikipedia, history