Bailar

Eduardo Davidson y "La Pachanga" (1959)

La composición de 1959 que definió un idioma de baile cubano y sembró el camino hacia la salsa

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En los últimos años de la república pre-revolucionaria de Cuba, el compositor Eduardo Davidson introdujo un nuevo idioma de baile animado con su canción de 1959 "La Pachanga", obra que la investigación trata como el espécimen definitorio del género pachanga.[1] El estilo se caracteriza generalmente como un híbrido de son montuno y merengue, impulsado por un temperamento exuberante y letras inclinadas hacia lo juguetón y lo travieso.[2] Surgida en Cuba durante la década de 1950, la pachanga ocupó una posición transicional en la evolución más amplia de la música de baile caribeña, y más tarde se contaría entre los tributarios que alimentaron el surgimiento de la salsa.[2] La composición de Davidson, por tanto, funciona menos como un éxito aislado que como una bisagra entre el repertorio de charanga de la Habana de mediados de siglo y el sonido latino cosmopolita que se cristalizaría en el extranjero en las décadas siguientes.[3]

El hombre detrás del género nació como Claudio Cuza el 30 de octubre de 1929 en Baracoa, en la costa oriental de Cuba, y falleció en la ciudad de Nueva York el 10 de junio de 1994.[3] Es recordado principalmente como el originador de la pachanga, y también se le atribuye la creación de la forma más temprana de su baile acompañante.[3] Esta doble autoría —tanto de una plantilla musical como de una coreográfica— distingue a Davidson de muchos contemporáneos que moldearon solo la dimensión sonora de un estilo, y ayuda a explicar por qué su nombre sigue asociado al género aun cuando las grabaciones mismas son poco recordadas.[3]

Los relatos sobre la primera presentación de la canción divergen, y la discrepancia se ha convertido en un punto menor de controversia en la historiografía del género. Un registro indica que "La Pachanga" debutó el 21 de mayo de 1959 en "Casino de la Alegría", un programa musical transmitido por la televisión cubana CMQ, donde Davidson trabajaba como escritor y compuso la pieza expresamente para el vocalista Rubén Ríos, con la Orquesta Sublime encargada de proporcionar la instrumentación y la primera grabación.[3] Un relato competidor acredita el estreno a la charanga del flautista Melquíades Fundora en La Habana.[1] Una afirmación adicional, de que la charanga de José Fajardo fue el primer conjunto en interpretar una pachanga, es considerada por algunas fuentes como errónea, aunque no se disputa la importancia de Fajardo para el éxito posterior del estilo.[3]

Musicalmente, "La Pachanga" se basó en una notable confluencia de tradiciones. Se dice que Davidson unió ritmos afro-cubanos Lucumí y Bembé —descendientes de la práctica yoruba en la actual Nigeria— con elementos de la samba brasileña, produciendo una textura a la vez devocional en sus raíces percusivas y carnavalesca en su impulso.[3] En el perfil sonoro la pachanga se sitúa cerca del cha-cha-chá, pero se distingue por un downbeat marcadamente más pesado, y como sus primas charanga se apoya en el conjunto de flauta y violín en lugar de los formatos dominados por metales que más tarde dominarían la salsa.[2]

El lugar del género dentro del arco más amplio de la música afro-antillana ha atraído la atención académica. Estudios que rastrean el desarrollo del son clave y del rumba clave hacia la salsa consolidada de los años setenta sitúan a Davidson entre los compositores cuya obra ilustra esa línea, junto a figuras como Moisés Simons, Dámaso Pérez Prado y Richard Egües.[4] Leído en este contexto, "La Pachanga" no es meramente una novedad de 1959 sino un punto de referencia documentado en la fusión sincrética de materiales africanos y europeos dentro de las Antillas.[4]

La recepción y difusión siguieron los ritmos de la migración. La pachanga alcanzó una popularidad arrolladora en todo el Caribe antes de ser llevada a los Estados Unidos por emigrantes cubanos en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, donde encendió una ola de actividad en los clubes de música latina y moldeó la vida cultural latina durante años posteriores.[2] Dentro de esta expansión José Fajardo resultó decisivo, proporcionando numerosas orquestaciones de pachanga y llegando a estar tan estrechamente identificado con la forma que su nombre permaneció ligado a ella.[3] La letra de la canción, con su llamado repetido — "Señores que pachanga, me voy con la pachanga" — funcionó como una invitación abierta al piso, un gesto textual bien adecuado a un género construido para el movimiento colectivo.[1]

En retrospectiva, la importancia de la creación de Davidson radica en su papel conectivo. La pachanga es ampliamente considerada como un contribuyente destacado al surgimiento eventual de la salsa, el idioma pancaribeño que más tarde anclaría una industria global.[2] Su historia también pertenece a la cuestión mayor y muy estudiada de la identidad musical cubana, tema que la investigación sobre fenómenos posteriores como el Buena Vista Social Club ha examinado a través de los prismas de la nostalgia, el transnacionalismo y el significado racial.[5] El título mismo se difundió rápidamente más allá de la grabación original de Davidson: ese mismo año produjo el álbum de Mongo Santamaría "¡Arriba! La Pachanga," evidencia de cuán velozmente el nombre ingresó al catálogo latino más amplio y superó su punto de origen único.[6]

Referencias

  1. 1.La Pachanga (song) - Wikipediaen.wikipedia.org
  2. 2.Pachanga - Wikipediaen.wikipedia.org
  3. 3.Eduardo Davidson - Wikipediaen.wikipedia.org
  4. 4.Salsa, Key , Latin , Folk, History, Son, Mambo , Pachanga , Boogaloo , Cha-Cha , Danzón , Guaguancó , Columbia, Yambú , GuarachaJair Andres Serrano Figueroa, Universidad Industrial de Santander, 2016
  5. 5.The Buena Vista Phenomenon: Constructions of Cuban Musical IdentityOliver Reavell, University of Huddersfield Repository (University of Huddersfield), 2016
  6. 6.Pachanga (disambiguation)Wikipedia contributors, Wikipedia