Cartola
El albañil de Mangueira cuyas grabaciones tardías fijaron su lugar entre los fundadores del samba urbano
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Angenor de Oliveira, recordado en toda la música brasileña por el solo apodo de Cartola, ocupa una posición fundacional en la historia del samba urbano, en el momento en que ese género tomaba forma en el Río de Janeiro de comienzos del siglo XX.[1] A lo largo de una vida que se extendió del 11 de octubre de 1908 al 30 de noviembre de 1980, trabajó como cantante, compositor y poeta, y su carrera trazó un arco insólitamente largo, desde los ranchos de carnaval de los asentamientos de las laderas de la ciudad hasta los estudios de grabación que por fin lo acogieron en la vejez.[1] Cronistas posteriores, entre ellos los biógrafos que compilaron el volumen Cartola: os Tempos Idos, lo han situado en el centro del mundo cultural de Mangueira, la favela cuya tradición sambística ayudó a definir.[2]
El nombre por el que se hizo famoso surgió del trabajo manual y no del escenario, un detalle que lo sitúa de lleno dentro de las clases trabajadoras de la época.[3] Cuando trabajaba de joven como albañil, adoptó la costumbre de llevar un bombín rígido para proteger su cabello del cemento húmedo, y sus compañeros de trabajo, divertidos por su silueta, lo comparaban con un sombrero de copa en miniatura; la palabra portuguesa para ese sombrero, cartola, quedó adherida a él de por vida.[3] La etimología es más que una anécdota, pues marca el terreno social del que provino, uno en el que el trabajo de construcción y la vida nocturna bohemia transcurrían juntos, y los biógrafos han tratado el apodo como emblema de ese origen.[2]
Nació en el barrio de Catete, en el centro de Río de Janeiro, el mayor de los ocho hijos de Sebastião Joaquim de Oliveira y Aída Gomes de Oliveira.[4] Un error administrativo persiguió su identidad durante décadas, pues sus padres habían querido el nombre Agenor mientras que el registro civil anotó Angenor; descubrió la discrepancia apenas en los años 60, mientras preparaba los documentos para su matrimonio con Dona Zica, y eligió desde entonces conservar la grafía registrada en lugar de buscar una corrección ante el notario.[5]
Su ascendencia materna se remontaba a Campos dos Goytacazes, en el norte del estado de Río de Janeiro, donde sus antepasados habían sido esclavizados en la hacienda del primer barón de Carapebus, un linaje que vincula su historia directamente con las secuelas de la esclavitud brasileña, abolida apenas dos décadas antes de su nacimiento.[6] Su abuelo materno, Luís Cipriano Gomes, fue un cocinero célebre que trabajó en Macaé hasta que lo llamaron a Río de Janeiro para servir al presidente Nilo Peçanha en el Palacio de Catete, una conexión doméstica que situó a la familia cerca de la sede del poder nacional aun cuando seguían siendo económicamente precarios.[7]
La música lo rodeó desde la infancia, pues veía a su padre tocar tanto la guitarra como el cavaquinho, el pequeño instrumento de cuatro cuerdas que llegaría a ser central en la textura del samba.[8] Cuando la familia se mudó al barrio de Laranjeiras, el niño conoció los ranchos de carnaval União da Aliança y Arrepiados, y se unió a este último como ejecutante de cavaquinho con un instrumento que su padre le había dado hacia los ocho o nueve años de edad, y participó además en las procesiones de la Epifanía que estructuraban el calendario popular.[8]
Ese apego temprano dejó una huella duradera en la iconografía del samba, ya que más tarde propuso que el verde y el rosa del rancho Arrepiados se convirtieran en los colores de la escuela que ayudó a fundar en el morro de Mangueira, aunque el fundador Carlos Cachaça ofreció una versión rival según la cual un rancho más antiguo llamado Caçadores da Floresta ya había usado la misma combinación.[9] La mudanza de la familia a Mangueira en 1919, impulsada por la estrechez económica, lo llevó a una favela que entonces contaba con menos de cincuenta casuchas, donde conoció a Carlos Cachaça, seis años mayor que él, quien se convirtió en amigo de toda la vida y en su colaborador más frecuente en la composición a lo largo de docenas de sambas.[10]
En 1928 Cartola participó en la fundación de la Estação Primeira de Mangueira, la escuela de samba que llegaría a ser una de las instituciones más veneradas del carnaval de Río.[11] La literatura biográfica trata este acto como decisivo, pues ató su reputación individual al ascenso colectivo del samba organizado del morro, y el estandarte verde y rosa que él prefería se convirtió, en las décadas siguientes, en uno de los emblemas más reconocibles del mundo más amplio del género.[12]
Su escolarización formal terminó pronto, pues a los quince abandonó sus estudios en cuarto grado para ganarse la vida, y trabajó primero como aprendiz de impresor y luego como albañil mientras derivaba hacia la vida bohemia de las noches de la ciudad.[13] La muerte de su madre cuando tenía diecisiete años, seguida de un conflicto creciente con un padre hostil a esa vida nocturna, condujo a su expulsión del hogar familiar; atravesó entonces un período de vagancia marcado por la bebida en exceso, los enredos pasajeros, una enfermedad venérea y noches pasadas durmiendo a bordo de trenes suburbanos, penurias que lo dejaron físicamente debilitado y desnutrido.[14]
Su recuperación llegó por medio de una vecina llamada Deolinda, siete años mayor que él y ya casada y con una hija pequeña, quien lo cuidó durante esa enfermedad y con quien se involucró.[15] Tenía apenas dieciocho años cuando decidieron vivir juntos; Deolinda dejó a su marido, conservó a su hija, y el compositor pasó a criar a la niña como propia, un arreglo que tipificaba la improvisada vida doméstica de la favela en aquellos años.[15]
Para los años 30 Cartola se había convertido en una figura popular, grababa numerosas sambas y ganaba reconocimiento entre el público carioca, pero el prestigio no se traducía en seguridad material.[16] Para mantener un hogar en crecimiento siguió trabajando como albañil, como pescadero y como vendedor de queso, mientras su esposa tomaba trabajos ocasionales de cocinera, un patrón que pone al descubierto el abismo entre la posición artística y la recompensa económica que definió la vida de muchos de los primeros compositores de samba.[16]
A partir de 1940 él y Paulo de Portela empezaron a organizar reuniones que congregaban a la comunidad del samba, un episodio que marcó la cima de su visibilidad temprana.[18] Sin embargo, la década que siguió lo vio retirarse casi por completo de la escena del samba, un eclipse que se prolongó durante los años 40 y hasta mediados de los años 50, tan absoluto que algunos contemporáneos creyeron que su carrera creativa había terminado.[17]
Su reaparición hacia 1956 se ha convertido en uno de los episodios más relatados de la música popular brasileña, y la biografía Cartola: os Tempos Idos dedica particular atención a estos años de silencio y regreso.[2] Los estudiosos discrepan sobre las causas precisas de su largo retiro, pues unos subrayan la enfermedad y la pobreza y otros los cambios de moda de la industria discográfica, pero la opinión predominante sostiene que su redescubrimiento devolvió a la vista del público una obra que nunca había dejado de circular dentro de la propia Mangueira.[2]
En 1964 Cartola y Dona Zica abrieron en el centro de Río un restaurante bautizado Zicartola, un acrónimo de sus nombres, que presentaba samba en vivo y pronto se convirtió en punto de encuentro de músicos de varias generaciones.[19] El local funcionó como un conservatorio informal, donde los compositores mayores del morro conocían a los artistas más jóvenes que llevarían el samba a la era del disco de larga duración, y a su breve existencia se le suele atribuir el haber sembrado el renacimiento del género a mediados de los años 60.[19]
No fue sino hasta 1974, cuando ya rondaba los sesenta y cinco años, que Cartola empezó a grabar álbumes en solitario bajo su propio nombre, un comienzo extraordinariamente tardío para un artista de su talla.[20] Entre ellos estuvo el álbum de estudio homónimo publicado en 1976, una de las grabaciones por medio de las cuales un público nacional llegó a conocer canciones que habían circulado durante décadas.[21] Su primera actuación en vivo en solitario llegó después, en 1978, cuando tenía setenta años, un debut en concierto cuya tardanza subraya cuánto de su reconocimiento llegó solo en los últimos años de su vida.[20]
A lo largo de su carrera, solo o en colaboración, Cartola compuso más de quinientas canciones, un corpus cuya introspección lírica y claridad melódica lo distinguían del samba más percusivo y volcado al carnaval de las avenidas del desfile.[22] Su lenguaje suele asociarse con el acompañamiento íntimo de la guitarra y el cavaquinho antes que con la batucada en masa, lo que alinea su obra con la vertiente reflexiva del género que comentaristas posteriores contrastaron con el festivo samba-enredo de las escuelas, aun cuando él había ayudado a fundar una de esas mismas escuelas.[1]
Su muerte el 30 de noviembre de 1980 no disminuyó su prestigio; antes bien, la reevaluación póstuma confirmó su lugar entre los compositores indispensables del samba, y sus canciones han sido grabadas de nuevo de manera continua por intérpretes posteriores.[1] El registro biográfico reunido en Cartola: os Tempos Idos ha contribuido a fijar su memoria como la figura emblemática de Mangueira, un hombre cuya fama tardía y parcial desmentía la amplitud de un cancionero reunido a lo largo de más de medio siglo.[23]
Referencias
- 1.Cartola - Dicionário Cravo Albin da Música Popular Brasileira
- 2.Cartola: os Tempos Idos — 2003, Cartola: os Tempos Idos (2003)
- 3.Cartola - Dicionário Cravo Albin da Música Popular Brasileira
- 4.Cartola - Dicionário Cravo Albin da Música Popular Brasileira
- 5.Cartola - Dicionário Cravo Albin da Música Popular Brasileira
- 6.Cartola — Wikipedia contributors, Wikipedia
- 7.Cartola — Wikipedia contributors, Wikipedia
- 8.Cartola — Wikipedia contributors, Wikipedia
- 9.Cartola - Dicionário Cravo Albin da Música Popular Brasileira
- 10.Cartola - Dicionário Cravo Albin da Música Popular Brasileira
- 11.Cartola - Dicionário Cravo Albin da Música Popular Brasileira
- 12.Cartola: os Tempos Idos — 2003, Cartola: os Tempos Idos (2003)
- 13.Cartola — Wikipedia contributors, Wikipedia
- 14.Cartola — Wikipedia contributors, Wikipedia
- 15.Cartola — Wikipedia contributors, Wikipedia
- 16.Cartola — Wikipedia contributors, Wikipedia
- 17.Cartola — Wikipedia contributors, Wikipedia
- 18.Cartola — Wikipedia contributors, Wikipedia
- 19.Cartola - Geledés Instituto da Mulher Negra
- 20.Cartola - Dicionário Cravo Albin da Música Popular Brasileira
- 21.Cartola — Wikidata contributors, Wikidata
- 22.Cartola: Um sambista delicado e elegante - Estadão
- 23.Cartola: os Tempos Idos — 2003, Cartola: os Tempos Idos (2003)