Bailar

Antony Santos

El güirero rural que se convirtió en el Mayimbe de la bachata moderna

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Domingo Antonio Santos Muñoz, que actúa como Antony Santos, nació el 5 de mayo de 1967 y figura entre los artistas de bachata más vendidos en la historia del género y entre los principales arquitectos de su forma moderna a principios de los años 90.[1] Esa fase moderna había comenzado unos años antes, cuando Blas Durán introdujo la guitarra eléctrica en la bachata en 1987, y Santos pertenecía a la generación de guitarristas que desarrollaron esa innovación junto a Luis Vargas, Raulín Rodríguez y Juan Bautista.[2] Dentro de ese grupo, los comentaristas lo destacan como la figura más decisiva en la fijación del estilo moderno y como el bachatero de mayor éxito comercial que trabajaba dentro de la propia República Dominicana.[2]

Santos nació en Clavellinas, en Las Matas de Santa Cruz, dentro de la provincia de Monte Cristi, la misma zona fronteriza del norte limítrofe con Haití que dio origen a Vargas y Rodríguez.[1][2] Provenía de un hogar campesino de extrema pobreza, un entorno en el que el alimento diario era incierto y que agudizó tanto su temperamento como su temprana sensibilidad artística.[3] Sin los medios para comprar una guitarra en aquellos años formativos, el joven Santos improvisaba, soplando a veces aire sobre botellas de vidrio rotas como si tocara un instrumento de viento, y llegó a tratar la música como un refugio emocional antes de que se convirtiera en una vocación.[3]

Su oído se formó con la bachata que se transmitía en la radio dominicana, y creció absorbiendo las grabaciones de Eladio Romero Santos, Leonardo Paniagua y Juan Bautista.[4] Ese aprendizaje de la escucha precedió a otro más concreto: Santos entró en la escena profesional como güirero en el grupo de su compañero bachatero Luis Vargas, un papel que lo instruyó en la percusión y la mecánica rítmica del género.[4][2] Cabe destacar que Raulín Rodríguez también inició su propia carrera como güirero trabajando con Santos, de modo que dos de las voces que definirían la década pasaron por el mismo banco de prueba percusivo.[1] Vargas, por su parte, se había hecho un nombre con merengues de doble sentido que evocaban tanto a Durán como a Eladio Romero Santos.[2]

La sociedad con Vargas se disolvió en medio de diferencias personales, y ambos sostuvieron después una rivalidad muy pública.[5] Por cuenta propia, Santos debutó como solista en 1989, y algunos observadores cuestionaron su adopción del apodo "El Mayimbe", un título antes asociado con la figura del merengue Fernando Villalona; ciertos críticos interpretaron el préstamo como un desaire a Villalona, aunque la controversia hizo poco por frenar su ascenso.[3] Dentro de la bachata se le reconoce como el Mayimbe del género, el segundo músico dominicano en llevar el apodo después de Villalona, y antes se le conocía por el sobrenombre El Bachatú.[1] Su casete autoeditado de La Chupadera llegó a Rafael Mañón, de RM Records, quien le ofreció un contrato tras escucharlo.[4]

El punto de inflexión llegó en 1991 con el sencillo "Voy Pa'lla", extraído de aquel primer álbum La Chupadera, un disco que —como toda la bachata del momento— circulaba en casete y no en los CD que el público tradicional de la música apenas podía costear.[2] El éxito convirtió a Santos en el primer bachatero de origen rural en abrirse paso hacia un público masivo y hacia las comunidades dominicanas en el extranjero.[1][3] El álbum aún incluía temas de doble sentido como "La parcela", "La passola" y "El behuco", pero "Voy pa'lla" se distinguía como una canción estrictamente romántica; estuvo entre las primeras bachatas eléctricas importantes que no se basaban en la insinuación sexual, y llegó más lejos que quizá cualquier sencillo anterior del género.[2]

Esta reorientación romántica tuvo peso social. La bachata se había asociado con dobles sentidos picantes y, en ocasiones, con mensajes sociopolíticos, y el giro de Santos hacia letras románticas suaves resultó más aceptable en general, lo que ayudó a llevar la música hacia el público masivo y lo convirtió rápidamente en su artista principal.[5][4] El registro comercial confirmó el cambio: La Chupadera alcanzó el número 14 en la lista Billboard Tropical Albums.[1]

Su siguiente trabajo, de 1992, La Batalla, ascendió al número 13 en la misma lista y demostró su doble dominio de la bachata y el merengue.[1] Combinaba merengues como "El Baile Del Perrito" y "Yo Me Muero Por Ti" con bachatas como "Florecita Blanca" y "Antologia De Caricias", esta última una versión de una canción de Altamira Banda Show, además de "Ay Mujer", una reelaboración de una composición de Juan Luis Guerra.[1]

El énfasis en el merengue fue tan estratégico como estilístico. Muchos dominicanos, aún sujetos al estigma tradicional contra la bachata, no sabían bailarla, y los merengues accesibles de Santos abrieron una puerta por la que el público más amplio podía entrar; varios de sus mayores éxitos fueron, de hecho, merengues.[2] El equilibrio entre géneros permitió que la bachata llegara a un público que antes no había alcanzado.[2]

El enfoque instrumental de Santos reconfiguró el sonido del género. Los guitarristas principales anteriores, como Edilio Paredes y Augusto Santos, tocaban hacia arriba con los dedos de manera florida y melódica, e incluso Jesús Martínez, el guitarrista principal pionero de Durán, usaba los dedos, aunque de forma más sencilla; Santos, en cambio, siguió el ejemplo de Vargas y Eladio Romero Santos al pulsar las cuerdas hacia abajo con una púa de pulgar.[2] El ataque resultante era más simple y más rítmico, lo que dotaba a la bachata de un sonido distinguible al instante de otras tradiciones de guitarra latina.[2]

La arquitectura rítmica del grupo resultó igualmente trascendente. El bongosero golpeaba el instrumento con dos baquetas en lugar de con las manos, y muchos de los breaks adquirieron un aire de merengue; el conjunto también desarrolló una sección de mambo en la que la güira tocaba un patrón típico del merengue mientras el bajo asumía una figura derivada de la parte de cha-cha-cha del bolero tradicional.[2] En los merengues mismos, el ritmo convencional de la tambora dio paso a un "caballito" simplificado, la figura popularizada por orquestas de merengue como Los Hermanos Rosarios.[2] A lo largo de los años 90, estos patrones de sección se consolidaron como el estándar del género.[2]

Su equipo contribuyó a ese timbre reconocible. Santos ayudó a definir el sonido moderno de la bachata mediante el uso de un pedal de chorus y la serie Yamaha APX de guitarras, equipadas con un Gibson Classic Humbucker montado en la boca de la guitarra.[5][6]

Los éxitos continuaron hasta mediados de la década. Corazón Bonito (1993) produjo "Si Tu Cariño No Está", "Dónde Estará" y "Por Mi Timidez", esta última llegó al número 40 en la lista Billboard Tropical Airplay.[1] Entre 1994 y 1998 publicó más álbumes con sencillos como "Corazón Culpable", "No Te Vayas" y "Consejo De Padre", y en 1996 se convirtió en el segundo artista en ganar el premio al Artista de Bachata del Año en los Premios Cassandra, hoy conocidos como los Premios Soberano.[1]

El cierre de la década y el nuevo siglo ampliaron su alcance. En 1999 lanzó su primer álbum en vivo, El Mayimbe: En Vivo, seguido de su noveno álbum de estudio, Enamorado, que contenía "No Te Puedo Olvidar"; la introducción de la canción fue muestreada más tarde en el sencillo de Bad Bunny de 2022 "Tití Me Preguntó".[1] En 2001, El Balazo alcanzó el número 17 en la lista Billboard Tropical Albums y produjo "Me Quiero Morir", que subió al número 36 en la lista Tropical Airplay.[1]

A lo largo de los años 90, Santos superó de manera constante a sus contemporáneos, eclipsando a su antiguo mentor y rival Luis Vargas, y tantas de sus grabaciones entraron en el canon que un listado de sus clásicos se parecería a una lista casi completa de su producción de la década.[2] Su posición comercial era proporcionalmente alta: llegó a ser descrito como el bachatero mejor pagado de la República Dominicana, y en 2007 su sello pagó una suma sin precedentes de noventa mil dólares por un solo concierto en el Coliseo Roberto Clemente de Puerto Rico.[5][7]

Su influencia en las generaciones posteriores del género está bien documentada. Los artistas dominicano-estadounidenses del siglo XXI Romeo Santos, Prince Royce y Bachata Heightz lo han citado como una gran influencia.[4] Romeo Santos interpretó "Por Mi Timidez" en el MetLife Stadium en 2019 como homenaje, una versión conservada en su álbum en vivo Utopía Live, y Antony Santos ha correspondido a esa estima, apareciendo con Vargas y Rodríguez en el disco de Romeo tanto en un sketch como en el tema "Debate De 4".[1][6]

Su vida también ha despertado atención documental, aunque las fuentes no coinciden en su autoría: un relato atribuye la película principal sobre Santos al director francés René Féret, mientras que otro menciona a Frédéric Pelle y data un retrato de 52 minutos en 1996.[3][6] Activo como artista discográfico desde 1989, Santos ha publicado más de treinta álbumes a lo largo de su carrera, y es padre de hijos llamados Yordi, Yordali y Antony Jr.[7][6]

Referencias

  1. 1.Antony SantosWikipedia contributors, Wikipedia, Early life; Career 1987-2009
  2. 2.Antony Santos Bachata | iASO Recordsiasorecords.com, iASO Records artist profile
  3. 3.Biography Antony Santos: Bachata Legend Who Revolutionized Dominican Musicesendom.com, ESENDOM biography
  4. 4.Anthony Santos on Apple Musicmusic.apple.com, Apple Music artist bio
  5. 5.Antony Santos - Nene Musik Productions, LLCnenemusik.com, Nene Musik artist page
  6. 6.Antony Santos (Dominican Musician) ~ Wiki & Bio with Photos | Videosalchetron.com, Alchetron wiki
  7. 7.Antony Santos - Age, Bio, Family | Famous Birthdayswww.famousbirthdays.com, Famous Birthdays profile