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Aventura

El cuarteto del Bronx que reconstruyó la bachata para la diáspora

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Aventura fue un grupo de bachata domínico-estadounidense con sede en El Bronx, Nueva York, y se le considera ampliamente uno de los actos latinos más influyentes de su época.[1] El conjunto se distingue en la historia del género por un solo hecho estructural: fue el primer acto importante de bachata en surgir de los Estados Unidos y no de la propia República Dominicana, y por ello sus integrantes se cuentan entre los pioneros del sonido moderno de la bachata.[1] Una evaluación independiente de la discográfica plantea el mismo punto en términos de geografía y linaje, al describir a la banda como el primer grupo de bachata prominente en provenir de la diáspora dominicana en lugar de la isla.[2] Ese desplazamiento del centro de gravedad creativa de la bachata desde Santo Domingo hacia una ciudad norteamericana multicultural es el tema central en torno al cual suele organizarse la importancia del grupo.[2]

Para comprender la ruptura que Aventura representó, hay que recordar el estatus previo de la bachata. La forma se originó como música folclórica dominicana de la clase trabajadora, con raíces que se remontan a los años 60, y durante mucho tiempo arrastró una reputación social marginal.[3] Dentro de la República Dominicana la música fue tratada, durante décadas, como algo de mala reputación; el bachatero Luis Vargas ha relatado que en su juventud se escapaba para interpretar el estilo precisamente porque no se consideraba respetable.[4] Así, la bachata entró en las postrimerías del siglo XX como un género guitarrero, doliente de amor y algo enclaustrado, condición que enmarca la audacia de cualquier acto que intentara reformularla para un público más joven y transnacional.[3]

El terreno demográfico para esa reformulación se preparó durante los años 80 y 90, cuando una creciente población dominicana en los Estados Unidos se convirtió en un mercado importante para la bachata.[2] Muchos de estos inmigrantes provenían de entornos sociales que nunca habían estigmatizado la música como lo había hecho la corriente dominicana dominante, y a medida que prosperaban económicamente la sostenían mediante la compra de discos y la asistencia a conciertos.[2] Figuras consagradas como Blas Durán y, más tarde, Antony Santos, Luis Vargas y Raulín Rodríguez se convirtieron en los principales beneficiarios del poder adquisitivo de estos llamados "Dominican Yorks", que llenaban los locales en ciudades como Nueva York, Miami y Providence, Rhode Island.[2] Los hijos de estos inmigrantes, criados con la bachata junto al rap, el R&B y el rock, formaron la primera generación de bachateros nacida en los Estados Unidos.[2]

Las condiciones de trabajo de aquella escena neoyorquina moldearon las posibilidades de la música. A los bares por lo general se les prohibía albergar música en vivo sin una licencia de cabaret que resultaba casi imposible de conseguir, de modo que los grupos de bachata solían tocar en establecimientos que funcionaban como restaurantes de día y como clubes nocturnos informales tras el anochecer.[2] La mayoría de estos actos neoyorquinos de primera generación habían llegado de la República Dominicana con visas de músico, tocaban versiones en vez de material original y aspiraban sobre todo a una vida de subsistencia más que a una fama más amplia.[2] Las ambiciones de Aventura, y los recursos al alcance de sus integrantes, diferirían notablemente de ese molde.[2]

El personal del grupo reflejaba la diáspora de la que surgió. Su formación central la integraban el cantante principal y compositor primario Anthony "Romeo" Santos, el guitarrista y arreglista Lenny Santos, el bajista Max Santos, y el cantante y compositor Henry Santos.[1] Todos eran de ascendencia dominicana, aunque Romeo también era mitad puertorriqueño por parte de su madre.[1] Lenny y su hermano eran oriundos del Bronx de origen dominicano, mientras que Henry Santos Jeter fue el único integrante nacido en la República Dominicana, pues se había mudado a Nueva York a los catorce años.[2] Los integrantes habían crecido escuchando a destacados bachateros de la época como Blas Durán, Raulín Rodríguez, Teodoro Reyes y Joe Veras, y se cita a Antony Santos como la mayor influencia individual sobre la banda.[2]

La narrativa de la formación comienza en 1993, cuando Lenny y Max Santos iniciaron una pequeña banda con un primo mayor bajo el nombre de Banda Sueño, un proyecto informal por afición que no perduró.[5] En busca de un cantante más cercano a su propia edad, a Lenny le presentaron a Anthony por medio de un músico llamado Roney Fernandez, que asistía a la escuela de Anthony; los dos empezaron a componer canciones juntos casi de inmediato.[5] Anthony, que cantaba con su primo Henry en el coro de su iglesia local, incorporó entonces a Henry al proyecto.[5] Los cuatro se hicieron llamar Los Tinellers, una reescritura de la palabra inglesa "teenagers" en ortografía española para que los oyentes hispanos no angloparlantes pudieran pronunciarla.[5]

En este período temprano el grupo tocaba para los vecinos, a las afueras de las tiendas locales y en las calles del Bronx sin cobrar.[5] El 9 de julio de 1995 fueron descubiertos por Elvin Polanco, quien coordinaba el Desfile Dominicano del Bronx de ese año; después de que Lenny y Anthony pidieran actuar en el escenario del desfile, Polanco quedó lo bastante impresionado como para convertirse en su mánager y ayudar a financiar su primera grabación a pesar de los fondos limitados.[5] El Bronx Walk of Fame, que incorporó al grupo en 2007, fecha los comienzos de la banda en 1993, mientras que otras fuentes de catálogo sitúan su formación en 1994, lo que refleja cierta discrepancia sobre qué momento marca el verdadero inicio.[6]

El álbum debut apareció en 1996 con el título Trampa de Amor, publicado a través de Elca Productions.[5] Contenía material que más tarde se rehízo para discos posteriores, incluido "Cuándo Volverás", que con el tiempo serviría como sencillo.[5] El lanzamiento se recuerda tanto por sus contratiempos como por su música: solo Anthony y Lenny aparecieron en la portada porque Henry y Max se retrasaron por el tráfico del tren, y según se informa el disco vendió un total de cinco copias.[5] Un fracaso comercial de esta magnitud subraya cuán lejos estaba el grupo del éxito masivo en sus inicios.[5]

En 1996 siguió una reinvención decisiva bajo un nuevo mánager, Julio César García, quien remodeló el acto para que se asemejara a las boy bands estadounidenses entonces en boga y lo rebautizó como Aventura, la palabra española para "adventure".[5] En 1998 el grupo firmó con Premium Latin Music, Inc., donde el ejecutivo Franklin Romero les dio el respaldo institucional necesario para expandirse.[5] La banda reconstituida sacó su debut propiamente dicho, Generation Next, en 1999, un título que resultó profético dado el cambio generacional que el grupo llegaría a encarnar.[7]

El gran salto llegó con el segundo álbum, We Broke the Rules, publicado en 2002, cuyo propio título funcionaba como una declaración contra las convenciones de la bachata.[8] Su sencillo "Obsesión", una balada lenta de 2002 sobre un anhelo desesperado, se convirtió rápidamente en una canción definitoria del pop latino.[8] El disco también incluía una versión de "Gone" de *NSYNC que ponía de relieve la entrega vocal serena y dulce de Romeo Santos, y una versión en inglés de "Obsesión" a cargo del cantante mexicano-estadounidense Frankie J ayudó a ampliar el alcance de la canción.[7] Tanto los relatos contemporáneos como las retrospectivas posteriores tratan 2002 como el año en que Aventura se volvió sinónimo de un renacimiento de la bachata dirigido a un público más joven.[6]

Musicalmente, la innovación del grupo residía en injertar las texturas de la música urbana estadounidense en el marco tradicional de la bachata. Los integrantes se propusieron introducir el género en la corriente dominante del pop fusionándolo con el hip-hop y el R&B que escuchaban a diario en la radio neoyorquina, una mezcla ecléctica que la banda combinaba con el trabajo de guitarra heredado de la forma.[9] Aun cuando se modernizaba, la música conservaba la instrumentación característica de la bachata, enfatizando instrumentos dominicanos como el requinto y la güira para mantener audible su identidad folclórica.[8] La escritura del vocalista principal era, en consonancia, conversacional y directa, canalizando el registro romántico del R&B más antiguo en canciones compactas y dominadas por la guitarra.[8]

El grupo también amplió el rango temático de la bachata. Donde el género había tratado principalmente el romance, el catálogo de Aventura se adentró en asuntos sociales, sobre todo con "Hermanita", una canción que aborda la violencia doméstica y la relación protectora entre un hermano y una hermana.[8] El cantante del Bronx Prince Royce recordó más tarde que escuchar ese tipo de material le enseñó que una canción no tenía por qué limitarse a enamorarse o a romper, sino que podía narrar un problema social o contar una historia en tercera persona.[8] Royce señaló además la arquitectura poco convencional de las canciones de Romeo, incluidos los frecuentes cambios de melodía, progresión de acordes y tonalidad, y la inserción de puentes o codas en lugares que la estructura tradicional no permitiría.[8]

A lo largo de mediados de los años 2000 la producción de la banda se volvió cada vez más transversal entre géneros. Tras Love & Hate en 2003, el álbum de 2005 God's Project reunió rock, R&B y reggaeton, y dio lugar al dúo "Ella y Yo" con la estrella del reggaeton Don Omar.[7] El trabajo del grupo en esta década estuvo marcado tanto por la imprevisibilidad como por el atractivo masivo, con colaboraciones que abarcaban al dúo de reggaeton Wisin & Yandel, la pareja de electro Nina Sky y el veterano bachatero Antony Santos, junto a figuras como Wyclef Jean.[7] Esta disposición a hacer dúos a través de las líneas estilísticas distinguía a Aventura de los actos de bachata más cerrados que la precedieron.[7]

El punto culminante comercial de la banda llegó con su quinto y último álbum de estudio, The Last, en 2009, que se convirtió en el álbum latino más vendido de ese año y contó con invitados que iban desde Wyclef Jean hasta Wisin & Yandel.[7] Al año siguiente el grupo agotó las entradas del Madison Square Garden durante cuatro noches consecutivas, rompiendo récords de taquilla, antes de entrar en pausa en 2011.[7] A lo largo de aproximadamente una década la banda publicó cinco álbumes de estudio y produjo una serie de éxitos entre ellos "Cuándo Volverás", "Un Beso", "Mi Corazoncito", "Los Infieles", "El Perdedor", "Por un Segundo" y "Dile al Amor", presentándose con frecuencia como "K.O.B.", o Kings of Bachata.[1]

La recepción dentro del público tradicional de la bachata fue, sin embargo, más reservada de lo que el triunfo masivo del grupo podría sugerir. Una evaluación sostiene que, a pesar del éxito internacional de Aventura, la banda encontró una respuesta tibia entre los oyentes consagrados del género, que su impacto sobre el sonido real de la bachata siguió siendo limitado, y que otros jóvenes bachateros que perseguían un enfoque híbrido similar no habían logrado un éxito comparable.[2] El alcance del grupo, según esta lectura, residió más en la ampliación de la audiencia y la visibilidad de cruce de públicos que en una transformación total del núcleo musical del género.[2]

El legado más amplio es, no obstante, sustancial. Romeo Santos, criado en el Bronx con hip-hop, R&B y pop, usó su visión de la bachata para traer el género al presente y, al hacerlo, estableció un modelo de cómo la música en español podría dialogar con las corrientes más amplias del pop, un desarrollo que escritores posteriores vinculan con el auge de megaestrellas latinas como Bad Bunny.[3] Como artista solista Santos extendió esta estrategia invitando a figuras externas a su idioma, grabando "Promise" con Usher y "Odio" con Drake, y tratando esos emparejamientos como un homenaje realizado en los términos de la bachata más que como concesiones.[3]

El reconocimiento institucional y la pervivencia de Aventura confirman su posición. El grupo fue incorporado al Bronx Walk of Fame en 2007, un reconocimiento de sus raíces natales.[6] Tras la disolución de 2011, Lenny y Max Santos formaron un nuevo grupo, Vena, con el ex integrante de Xtreme Steve Styles, mientras que Romeo y Henry siguieron carreras en solitario.[10] El cuarteto original se reunió más tarde, montando la aclamada gira "Inmortal" alrededor de 2019 y una gira de reencuentro adicional que consolidó su reputación como los Kings of Bachata.[6] A través de estas fases la banda ha conservado una posición como uno de los actos latinos más reconocidos internacionalmente de las últimas dos décadas.[1]

Referencias

  1. 1.Aventura (band) - Wikipediaen.wikipedia.org
  2. 2.Aventura broke the rules of bachata | iASO Recordswww.iasorecords.com
  3. 3.Romeo Santos Laid the Groundwork for Latin Music in the 21st Century - The New York Timeswww.nytimes.com
  4. 4.The Backstory of Bachata Boy Band Aventurawww.liveabout.com
  5. 5.Aventura (band) - Wikipediaen.wikipedia.org
  6. 6.Aventura Lyrics, Songs, and Albums | Geniusgenius.com
  7. 7.Aventura on Apple Musicmusic.apple.com
  8. 8.Romeo Santos Laid the Groundwork for Latin Music in the 21st Century - The New York Timeswww.nytimes.com
  9. 9.The Bronx Walk of Fame | Aventurawww.bronxwalkoffame.com
  10. 10.Aventura broke the rules of bachata | iASO Recordswww.iasorecords.com