Bailar

Perreo

El idioma dancístico del reggaeton conocido en Puerto Rico como sandungueo

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El perreo, designado en el uso puertorriqueño más antiguo con el término sandungueo, se erige como el idioma dancístico más estrechamente fusionado con el reggaeton, el complejo de música festiva caribeña que cristalizó en la isla a lo largo de finales de los años 80.[1] Su codificación temprana se asocia convencionalmente con el productor DJ Blass, cuyos lanzamientos emparejados Sandunguero Vol. 1 y Sandunguero Vol. 2 aportaron tanto un repertorio como una etiqueta duradera para la práctica emergente.[2] Luego el estilo viajó mucho más allá de San Juan, llevado hacia una audiencia global por el sitio web Sandungueo.com, que funcionó como un conducto digital temprano para un sonido y un movimiento nacidos en la escena underground de la isla.[3] Desde el principio la forma unió la música y el movimiento tan estrechamente que una sola palabra podía nombrar un ritmo, una fiesta y la coreografía ejecutada al compás de ese ritmo, una fusión que la distingue de la terminología más claramente compartimentada de las tradiciones de salón caribeñas más antiguas.[1]

El nombre coloquial perreo se suele interpretar en relación con el registro canino de la postura característica del baile, ya que la coreografía imita abiertamente la disposición de frente a espalda popularmente llamada "doggy style".[4] El sandungueo se trata por lo general como la designación más antigua y el perreo como su sinónimo más directo y de circulación más amplia, los dos términos coexistiendo como casi equivalentes que, no obstante, cargan con connotaciones distintas.[1] Esta duplicación de nombres refleja la posición disputada del baile en la vida pública puertorriqueña, donde una etiqueta refinada y una explícita podían aplicarse a los mismos movimientos según la postura del hablante.[4]

En su núcleo técnico el baile se construye a partir de un movimiento pélvico de frente a espalda y un giro continuo de las caderas y la pelvis que evoca deliberadamente el ritmo del coito.[7] El afecto predominante es de seducción, y en su forma en pareja la mujer comúnmente presiona y rota su trasero contra la pelvis de su pareja en un roce sostenido.[8] Sin embargo, la práctica no está rígidamente fijada, pues admite considerable improvisación e incluso inversiones de los roles esperados, de modo que no es necesario que dos pasajes de perreo se desarrollen en el mismo orden.[9] Estas cualidades lo señalan como un baile social vernáculo cuya gramática se aprende en los clubes y en las fiestas en lugar de transmitirse a través de academias formales.[1]

La postura y el juego de pies vinculan aún más el perreo a la familia más amplia de los bailes sociales latinos a la vez que lo diferencian. La mujer suele inclinarse hacia adelante mientras flexiona las rodillas en un pulso descendente y ascendente, una carga de las piernas que los observadores han comparado directamente con la acción de rodilla de la salsa y el merengue.[10] El baile también toma gestos de esas formas en pareja más antiguas, tomando prestadas inflexiones de los brazos, el torso y las caderas que lo sitúan dentro de un linaje caribeño continuo en lugar de como una invención completamente novedosa.[11] Lo que separa el sandungueo del roce superficialmente similar es un conjunto de convenciones estilísticas no escritas, la principal de ellas el balanceo más vigoroso de las caderas de la mujer hacia su pareja.[10]

Un rasgo definitorio del perreo es su flexibilidad de formación, ya que puede ejecutarse en solitario o con pareja, y los hombres y las mujeres tienden a aportarle enfoques distintos.[5] Bailada en solitario, la forma se concentra casi por completo en la articulación de las caderas, permitiendo que un solo bailador sostenga el idioma sin contraparte.[6] Esta dimensión en solitario ha adquirido peso cultural por derecho propio, y contrasta de manera instructiva con la configuración en pareja, donde la coreografía escenifica una interacción explícita entre dos cuerpos.[5]

La versión en pareja asigna roles sexuales aparentemente fijos, presentando al bailador como el "penetrador" y a la bailadora como la "penetrada", un encuadre que en su superficie parece reproducir la jerarquía de género convencional.[12] En la práctica, sin embargo, el baile subvierte el dominio que la tradición del baile social suele otorgar al hombre, pues se entiende que la mujer mantiene el control del intercambio en pareja aun cuando ocupa la llamada posición penetrada.[13] Con frecuencia ella usa ese control para liderar a su pareja y dictar los movimientos según su propia preferencia, invirtiendo la relación habitual entre los roles de líder y seguidor.[13]

Esta agencia se extiende también a la conclusión del baile, ya que se reconoce que la mujer puede dar por terminado el encuentro simplemente alejándose si desaprueba la conducta de su pareja.[14] Los comentaristas interpretan esta convención como una garantía estructural de que su control y su consentimiento deben respetarse, una regla social incorporada más que una mera cortesía informal.[14] El resultado es una coreografía paradójica en la que la postura sexualmente más explícita coexiste con una clara afirmación de la autoridad femenina sobre la interacción.[12]

El tema del empoderamiento femenino no permaneció implícito, sino que se articuló dentro del propio repertorio del reggaeton, de manera más influyente por la artista puertorriqueña Ivy Queen.[15] Sus canciones llevaban mensajes que subrayaban la agencia de las mujeres y la importancia del respeto dentro del perreo, ayudando a replantear el baile como un sitio de consentimiento negociado en lugar de simple cosificación.[15] Esta defensa estableció un linaje de pensamiento que intérpretes posteriores prolongaron, enmarcando la participación de la mujer como un ejercicio de elección.[15]

Ese linaje aflora con claridad en "Yo Perreo Sola" de Bad Bunny, cuyo título mismo pone en primer plano la práctica de bailar perreo en solitario y que anima a las mujeres a hacerlo si así lo desean.[16] La canción se apoya explícitamente en el énfasis anterior de Ivy Queen en la autonomía femenina, traduciendo la opción del baile en solitario en una declaración ampliamente escuchada sobre el derecho de una mujer a disfrutar la forma en sus propios términos.[16] El emparejamiento de las dos figuras a lo largo de épocas distintas ilustra cómo la política de género del perreo se debatió y se remodeló desde dentro del género en lugar de solo por críticos externos.[15]

La erudición ha situado el sandungueo dentro de una genealogía caribeña y latinoamericana más amplia que se extiende más allá de Puerto Rico. Basándose en el trabajo de campo cubano del etnomusicólogo Vincenzo Perna, cuyo estudio "Timba: The Sound of the Cuban Crisis" apareció en 2005, la autora Jan Fairley sostuvo que los bailes centrados en la mujer de este tipo están relacionados con la timba afrocubana.[17] Fairley agrupó el movimiento liderado por las caderas del perreo con figuras de la timba como el despelote, el tembleque y la subasta de la cintura, todas las cuales colocan a la mujer al mando y como punto focal del baile, y las rastreó hasta la cultura coreográfica de la Cuba de los años 90.[18]

Esa lectura ata el baile a un momento económico específico además de uno musical. A medida que el dólar estadounidense, que circulaba como moneda dual junto al peso cubano hasta 2001, ganaba valor dentro de la economía de crisis de la isla, se dice que las mujeres adaptaron su baile para parecer más atractivas visualmente a los hombres, y en especial a los extranjeros conocidos como yumas que poseían dólares.[19] Así, el baile quedó enredado con cuestiones de supervivencia e intercambio, de modo que su superficie expresiva no puede separarse de las condiciones materiales en las que floreció.[19]

De este enredo brota una de las paradojas centrales que los estudiosos identifican en el baile impulsado por el dembow en Cuba: el cuerpo femenino funciona a la vez como una mercancía cosificada y como un instrumento activo y autoexpresivo bajo el propio mando de la bailadora.[20] Los mismos movimientos que pueden interpretarse como complacientes con la mirada masculina o extranjera son también el vehículo a través del cual la mujer afirma la autoría de la ejecución, dejando la forma suspendida entre la explotación y la agencia.[20] Esta tensión no resuelta ha convertido el perreo en un terreno inusualmente productivo para los debates sobre el género, el poder y la economía política del placer.[20]

Geográficamente, los propios bailadores cubanos han atribuido esta manera de moverse liderada por la mujer al Caribe más amplio, donde las articulaciones de la cintura llamadas "whining" se asemejan estrechamente al sandungueo.[21] El parentesco sitúa el perreo dentro de un continuo regional de baile social centrado en las caderas y la cintura en lugar de tratarlo como un fenómeno puertorriqueño aislado.[21] Tales corrientes cruzadas ayudan a explicar por qué vocabularios de movimiento similares afloraron en tradiciones isleñas adyacentes durante periodos superpuestos.[21]

El baile también ha mantenido una relación recíproca con estilos orientados a las caderas y sexualmente sugerentes fuera del Caribe hispanohablante. El sandungueo ha moldeado y ha sido moldeado por el twerking, el grinding y el bootydancing estadounidenses, intercambiando ideas de movimiento con estas formas a la vez que conserva las reglas estilísticas que lo mantienen distinto.[22] Este tráfico de doble vía coloca el perreo dentro de una red transnacional de bailes vernáculos que comparten un énfasis en las caderas y la pelvis aun cuando permanecen culturalmente diferenciados.[22]

La recepción en Puerto Rico estuvo marcadamente dividida, y el baile se convirtió en un punto de conflicto justo cuando el reggaeton y sus medios afines se volvían más accesibles. Sandungueo.com y el género underground ligado a él provocaron una controversia nacional a medida que la cultura predominantemente de clase baja de la que surgió la música ganaba visibilidad mainstream, fusionando las objeciones estéticas con las ansiedades en torno a la clase social.[23] La disputa, por lo tanto, no concernía solo a lo explícito de los movimientos, sino también a la posición social de las comunidades que los originaron.[23]

La campaña contra la forma encontró un adalid prominente en Velda González, una conocida senadora y figura pública asociada con Puerto Rico y la República Dominicana, quien encabezó un esfuerzo público dirigido específicamente contra Sandungueo.com y el estilo del perreo.[24] Ella caracterizó el baile en términos fuertemente desaprobatorios, enmarcándolo como abiertamente sexual y otorgando peso oficial al debate moral en torno al reggaeton.[24] El episodio marca uno de los casos más claros en que un baile social caribeño se convirtió en objeto de impugnación política formal en lugar de mera desaprobación informal.[23]

En su trayectoria posterior el perreo conservó el carácter dual que lo definió desde el principio, circulando globalmente a través de canales digitales como Sandungueo.com mientras seguía provocando discusión sobre el género y el decoro.[3] El arco que va desde los mensajes de respeto de Ivy Queen hasta la celebración del baile en solitario de Bad Bunny demuestra cómo generaciones sucesivas de artistas siguieron reelaborando el significado de la forma en lugar de abandonarlo.[16] Como resultado, el baile persiste simultáneamente como una práctica popular, un marcador de la identidad puertorriqueña y caribeña más amplia, y un objeto recurrente de reflexión académica y pública sobre el cuerpo, la autonomía y la política de la exhibición.[15]

Referencias

  1. 1.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, lead
  2. 2.Building Perreo: How the Dance Became the Glue That Holds Reggaeton Togetherremezcla.com, lead
  3. 3.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, lead
  4. 4.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, Origins
  5. 5.'Perreo' is Now Part of the Spanish-Language Dictionarylead
  6. 6.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, lead
  7. 7.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, Origins
  8. 8.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, Origins
  9. 9.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, Origins
  10. 10.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, Dance movements
  11. 11.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, Origins
  12. 12.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, Dance movements
  13. 13.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, Dance movements
  14. 14.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, Dance movements
  15. 15.Building Perreo: How the Dance Became the Glue That Holds Reggaeton Togetherremezcla.com, lead
  16. 16.Bad Bunny Dresses in Drag for 'Yo Perreo Sola' Video: Watchlead
  17. 17.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, Origins
  18. 18.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, Origins
  19. 19.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, Origins
  20. 20.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, Origins
  21. 21.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, Origins
  22. 22.SandungueoWikipedia contributors, Wikipedia, Origins
  23. 23.Reggaeton NationControversy
  24. 24.Reggaeton NationControversy